La Torre de Hananeel era una fortificación en el muro norte de Jerusalén, uno de los puntos usados para delimitar el trazado de la ciudad en los textos proféticos e históricos del Antiguo Testamento.
Su nombre aparece por primera vez en la obra de reconstrucción liderada por Nehemías, cuando el sumo sacerdote Eliasib y los demás sacerdotes reconstruyeron la puerta de las Ovejas y edificaron el muro de la ciudad hasta esa torre.
Más de un siglo antes, en medio del asedio babilónico, Jeremías ya había usado la torre de Hananeel como referencia para anunciar que Jerusalén sería reconstruida para el Señor.
Zacarías, por su parte, la incluyó entre los puntos de referencia de una Jerusalén definitivamente restablecida, en una visión del futuro de la ciudad de Dios.
No hay vestigios arqueológicos identificados con certeza para la torre original, y su ubicación exacta permanece incierta. Aun así, su nombre, que probablemente significa Dios ha sido misericordioso, resume bien lo que la Biblia promete para esa ciudad: un lugar reconstruido por la gracia, no por el mérito.
