Patriarca · Gobernador de Egipto

José

Período~1915 a. C. - ~1805 a. C.
Resumen
José, hijo de Jacob, fue vendido por sus propios hermanos como esclavo en Egipto, pero, mediante sueños, integridad y la providencia de Dios, se convirtió en el segundo hombre más poderoso del país. Su historia une traición, prisión injusta, un ascenso inesperado y uno de los mayores ejemplos de perdón de toda la Biblia.
Quién fue José
Biografía

¿Quién nunca ha sido traicionado por alguien en quien confiaba, un amigo, un hermano, alguien que debía estar de su lado? José conocía bien ese dolor: siendo aún adolescente, fue arrojado a una cisterna y vendido como esclavo por sus propios hermanos, que no soportaban verlo como el favorito del padre.

Hijo de Jacob con Raquel, José creció recibiendo de su padre una atención especial y sueños que anunciaban grandeza (Génesis 37:1-11). Los hermanos, llenos de celos, lo vendieron a unos mercaderes y engañaron a Jacob con la túnica ensangrentada, llevándolo a concluir que una fiera había matado a su hijo (Génesis 37:31-33).

En Egipto, José fue esclavo en la casa de Potifar, se negó a pecar con la esposa de este y, por eso, fue acusado falsamente y encarcelado (Génesis 39). Aun en la prisión, Dios estaba con él: José interpretó los sueños del faraón y, en un solo día, salió de la celda para ocupar el segundo puesto más alto de Egipto (Génesis 41:37-45).

Años después, el hambre que él había previsto trajo a sus propios hermanos a Egipto en busca de pan. José pudo haberse vengado; en cambio, lloró, los abrazó y resumió todo en una frase que aún hoy consuela a quien ha sufrido injusticia: ustedes planearon el mal contra mí, pero Dios lo planeó para bien, para salvar la vida de muchos (Génesis 50:20).

La vida de José no sigue una línea recta de victorias. Entre la cisterna y el trono hubo años de esclavitud, una acusación injusta y una prisión que parecía olvidada por Dios y por todos.

Precisamente por eso su historia habla tan fuerte hoy. Cuando el presente no tiene sentido y la espera parece demasiado larga, José muestra que Dios puede transformar la traición en salvación, y que perdonar a quien nos ha herido no es debilidad: es el punto en que la gracia de Dios se hace visible en nuestra propia vida.

Versículos destacados

Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente.

Génesis 50:20

Antes de ellos había enviado a un hombre: a José, vendido como esclavo.

Salmos 105:17

Visiones, profecías y hechos

Los sueños de la juventud

José tiene dos sueños que anuncian que un día gobernará sobre sus padres y hermanos, lo que aumenta la envidia y el odio de estos hacia él.

Génesis 37:5-11

Vendido por sus hermanos

Los hermanos lo arrojan a una cisterna y luego lo venden a unos mercaderes que lo llevan como esclavo a Egipto, mientras engañan a su padre sobre su muerte.

Génesis 37:18-35

Fidelidad en la casa de Potifar y prisión injusta

Como esclavo en la casa de Potifar, José se niega a estar con la esposa de este y, por venganza, es acusado falsamente y encarcelado.

Génesis 39:1-20

Interpretación de los sueños del faraón

Llamado desde la prisión, José interpreta los sueños de las siete vacas y las siete espigas, anunciando siete años de abundancia seguidos de siete años de hambre en Egipto.

Génesis 41:1-36

Elevado a gobernador de Egipto

El faraón reconoce la sabiduría de José y lo pone como segundo gobernante de Egipto, encargado de administrar toda la tierra durante el hambre.

Génesis 41:37-45

Reencuentro y perdón a sus hermanos

Al revelarse a sus hermanos que vinieron a comprar alimentos, José llora, los perdona y afirma que Dios usó la maldad de ellos para salvar muchas vidas.

Génesis 45:1-15

Establecimiento de la familia en Gosén

José trae a su padre Jacob y a toda la familia a vivir en la región de Gosén, en Egipto, garantizando el sustento durante el resto del hambre.

Génesis 47:1-12
Línea de tiempo
~1915 a. C.

Nacimiento de José

Hijo de Jacob y Raquel (Génesis 30:22-24)

~1898 a. C.

Vendido por sus hermanos y llevado a Egipto

José tenía diecisiete años (Génesis 37:2, 28)

~1885 a. C.

Se convierte en gobernador de Egipto

José tenía treinta años cuando comenzó a servir al faraón (Génesis 41:46)

~1876 a. C.

Reencuentro con sus hermanos y traslado de la familia a Egipto

Durante los años de hambre (Génesis 45-46)

~1805 a. C.

Muerte de José en Egipto

A los ciento diez años de edad (Génesis 50:22-26)

Retrato

Se negó a pecar con la esposa de Potifar aun bajo fuerte presión y riesgo personal (Génesis 39:7-12).

Mantuvo la integridad y la fe en Dios durante años de esclavitud y una prisión injusta (Génesis 39:20-23).

Administró con sabiduría los recursos de Egipto durante los siete años de hambre, salvando vidas en toda la región (Génesis 41:46-57).

Perdonó de corazón a los hermanos que lo vendieron, sin guardar rencor ni buscar venganza (Génesis 45:4-15; 50:19-21).

Reconoció la mano de Dios detrás de los sufrimientos que vivió, en vez de volverse amargado (Génesis 50:20).

En su juventud, llevó a su padre malas noticias sobre sus hermanos, alimentando la rivalidad entre ellos (Génesis 37:2).

Relató los sueños de grandeza a sus hermanos y a su propio padre sin discernir el efecto que esto tendría, aumentando los celos y el odio de ellos (Génesis 37:5-11).

Puso a prueba a sus hermanos de forma dura y prolongada antes de revelarse a ellos, reteniendo a Simeón como prisionero y escondiendo una copa en el equipaje de Benjamín (Génesis 42:24; 44:1-2).

Lecciones y legado
Lecciones de su vida

Puedes ser víctima de una injusticia grave y, aun así, seguir confiando en que Dios está en control de tu historia.

Perdonar a quien te ha herido profundamente es posible cuando aprendes a ver el propósito mayor de Dios detrás del dolor.

La fidelidad en los detalles, incluso en lugares de humillación como una prisión o la casa de otra persona, te prepara para responsabilidades mayores en el tiempo de Dios.

Guardar rencor durante años solo retrasa la reconciliación, mientras que la gracia puede restaurar relaciones que parecían perdidas para siempre.

Legado misionero

José fue llevado a una nación extranjera y usó su posición para salvar la vida de muchos pueblos durante el hambre, un retrato de cómo Dios puede usar el desplazamiento y el exilio para el bien de las naciones.

Su disposición a servir con excelencia en una cultura y un idioma que no eran los suyos recuerda el llamado de quienes hoy viven y trabajan entre pueblos diferentes al propio.

La hospitalidad de José con los extranjeros venidos de Canaán durante el hambre ilustra el cuidado por los refugiados y migrantes que cruzan fronteras en busca de supervivencia.

La reconciliación entre José y los hermanos que lo vendieron es un modelo de cómo el evangelio puede restaurar relaciones quebradas entre familias, pueblos y naciones.

Familia y contexto
Familia y relaciones
Padre Jacob (Israel), Génesis 37:2
Madre Raquel, Génesis 30:22-24
Hermano de sangre Benjamín, Génesis 35:24
Medio hermanos Judá y Rubén, entre otros, Génesis 35:23-26
Esposa Asenat, egipcia, Génesis 41:45
Hijos Manasés y Efraín, Génesis 41:50-52
Abuelo paterno Isaac, Génesis 25:26
Naciones mencionadas

Egipto

Génesis 39-50

Canaán

Génesis 37:1

Lugares relacionados

Canaán

tierra natal de José, región que hoy corresponde aproximadamente a Israel y a los territorios palestinos (Génesis 37:1)

Hebrón

donde vivía Jacob cuando envió a José a ver a sus hermanos (Génesis 37:14)

Dotán

lugar donde los hermanos apacentaban los rebaños cuando vendieron a José (Génesis 37:17)

Egipto

país donde José fue esclavo y luego gobernador, el actual Egipto (Génesis 39-50)

Gosén

región de Egipto donde se estableció la familia de Jacob (Génesis 47:6)

Dónde encontrarlo en la Biblia
Dónde encontrarlo en la Biblia

La historia de José ocupa la mayor parte de la parte final del libro de Génesis, de los capítulos 37 al 50. También se le recuerda en Salmos 105:17-22, en el discurso de Esteban en Hechos 7:9-14 y en la lista de la fe en Hebreos 11:22.

Otras personas