296-373

Obispo · Teólogo · Apologista

Atanasio de Alejandría

Resumen
Obispo de Alejandría y uno de los mayores teólogos de la iglesia primitiva, defendió la divinidad plena y eterna de Cristo frente a la herejía arriana. Pagó el precio con cinco exilios a lo largo de más de cuarenta años de ministerio, pero ayudó a afirmar las bases del credo niceno profesado hasta hoy.
Quién fue
Biografía

En el Egipto del siglo IV, un joven funcionario de la iglesia de Alejandría acompañaba, junto a obispos de mayor edad, el debate que definiría el cristianismo: ¿es Jesús plenamente Dios, o una criatura, por elevada que fuera? Atanasio dedicó toda su vida a responder esa pregunta.

Nació alrededor de 296, en Alejandría, ciudad griega y egipcia a la vez, centro de estudios bíblicos y filosóficos. Siendo aún joven, se convirtió en diácono y secretario del obispo Alejandro, sirviendo como asistente personal en los debates teológicos de la época.

En 325, acompañó a Alejandro al Concilio de Nicea, convocado por el emperador Constantino para resolver la controversia arriana, que negaba la eternidad del Hijo de Dios. Como diácono y secretario, no tenía voto, y los historiadores hoy consideran que su papel formal en el concilio fue limitado; aun así, salió de Nicea decidido a defender aquel credo por el resto de su vida.

En 328, tres años después, fue elegido obispo de Alejandría, sucediendo a Alejandro. A partir de entonces, se convirtió en el principal defensor de la fe nicena, escribiendo tratados que sostenían la divinidad plena de Cristo frente a los seguidores de Arrio.

Su firmeza le costó caro: fue depuesto y exiliado cinco veces, por orden de cuatro emperadores diferentes, sumando más de diecisiete años fuera de Alejandría. Pasó por Tréveris, Roma y el desierto egipcio, donde convivió con monjes. Quedó conocido por la expresión, acuñada por otros, “Atanasio contra el mundo”.

En sínodos hostiles, adversarios arrianos y melecianos lo acusaron de violencia contra rivales en Egipto, incluido el caso del obispo meleciano Arsenio, dado por muerto y mutilado por orden suya; Arsenio reapareció con vida, y la acusación cayó. Aun así, los historiadores reconocen que su gobierno en Alejandría estuvo marcado por enfrentamientos ásperos y poco conciliadores con opositores, melecianos y arrianos, incluyendo denuncias de presión y fuerza contra clérigos rivales.

En sus últimos años, buscó reconciliar las facciones nicenas mediante el Tomo a los Antioquenos, de 362, y, en 367, enumeró por primera vez los 27 libros del Nuevo Testamento tal como los conocemos hoy, en su 39.ª Carta Festal. Murió en Alejandría el 2 de mayo de 373.

La convicción que defendió, de que el Hijo es de la misma sustancia que el Padre, sostiene hasta hoy la predicación del evangelio en todas las lenguas: sin un Cristo plenamente Dios, la salvación anunciada por las misiones perdería su fundamento.

“Se hizo hombre para que nosotros pudiéramos llegar a ser dioses.”
Atanasio de Alejandría · Sobre la Encarnación del Verbo (De Incarnatione), 54.3
Línea de tiempo
296

Nacimiento en Alejandría

Nace alrededor de ese año en Alejandría, en el Egipto romano, región de fuerte tradición cristiana y filosófica.

c. 318

Escribe Sobre la Encarnación

Siendo aún joven, antes de convertirse en obispo, redacta el tratado que se convertiría en un clásico de la teología cristiana.

325

Concilio de Nicea

Participa como diácono y secretario del obispo Alejandro, presenciando la formulación del credo que defendería el resto de su vida.

328

Elegido obispo de Alejandría

Sucede a Alejandro al frente de la iglesia de la ciudad, cargo que ocupará, con interrupciones, durante 45 años.

335-337

Primer exilio

Depuesto por el Sínodo de Tiro bajo acusaciones luego desmentidas, es desterrado a Tréveris por el emperador Constantino.

339-346

Segundo exilio

Se refugia en Roma, donde es acogido por el obispo Julio I.

356-362

Tercer exilio

Huye al desierto egipcio y vive entre monjes, período en que escribe parte de su obra; regresa a Alejandría en febrero de 362.

362-363

Cuarto exilio

Expulsado pocos meses después por el emperador Juliano, por haber regresado sin autorización; se esconde en el desierto hasta la muerte del emperador.

365-366

Quinto exilio

Desterrado una vez más, ahora por el emperador arriano Valente; regresa a Alejandría meses después, tras la presión de la población local.

367

39.ª Carta Festal

Enumera por primera vez los 27 libros del Nuevo Testamento en la forma reconocida hasta hoy.

373

Muerte en Alejandría

Muere el 2 de mayo, tras 45 años de episcopado marcados por cinco exilios.

Obras e hitos

Sobre la Encarnación del Verbo

c. 318

Tratado escrito siendo aún joven, antes del episcopado, que expone por qué el Hijo de Dios se hizo hombre.

Discursos contra los Arrianos

c. 339-346

Su principal obra teológica contra el arrianismo, en la que defiende que el Hijo es de la misma sustancia que el Padre.

Vida de Antonio

c. 360

Biografía del monje egipcio Antonio, que difundió el ideal de la vida monástica por todo el Occidente cristiano.

Cartas a Serapión sobre el Espíritu Santo

c. 359-360

Defiende la plena divinidad del Espíritu Santo frente a quienes la negaban, ampliando el debate trinitario.

Tomo a los Antioquenos

362

Documento que ayudó a reconciliar a las facciones nicenas divididas tras la muerte del emperador Juliano.

39.ª Carta Festal

367

Primer registro histórico de los 27 libros del Nuevo Testamento en la lista hoy reconocida por la iglesia.

Apología contra los Arrianos

c. 350

Reúne documentos y cartas en su propia defensa frente a las acusaciones presentadas por adversarios arrianos.

Contribuciones
1

Defensa de la divinidad de Cristo

Consolidó el argumento teológico que sustenta el credo niceno, base de la cristología profesada por la iglesia hasta hoy.

2

Formación del canon del Nuevo Testamento

Su 39.ª Carta Festal es el primer documento conocido en listar exactamente los 27 libros del actual Nuevo Testamento.

3

Difusión del monacato

Con la Vida de Antonio, llevó el ejemplo de los monjes egipcios a Occidente, influyendo en figuras como Agustín de Hipona.

4

Teología trinitaria

Sentó bases conceptuales retomadas décadas después en el Concilio de Constantinopla y por los Padres Capadocios.

Legado misionero

La convicción de que Cristo es plenamente Dios, defendida por él bajo persecución, sigue siendo el fundamento cristológico de toda predicación misionera.

Al fijar los 27 libros del Nuevo Testamento, dejó a las generaciones siguientes de traductores un texto base estable para llevar la Biblia a nuevas lenguas.

La Vida de Antonio inspiró siglos de espiritualidad monástica que sostuvieron órdenes y comunidades dedicadas a la misión.

Su resistencia bajo cinco exilios se convirtió en símbolo, todavía hoy citado, de la fidelidad doctrinal de cristianos perseguidos en distintas partes del mundo.

Otras personas