Rabá, también llamada Rabá de los amonitas o Rabat Amón, era la capital del reino de Amón, pueblo emparentado con Israel por el linaje de Lot, sobrino de Abraham.
La ciudad estaba al este del río Jordán, en una posición defendible cerca de manantiales de agua, lo que dificultaba conquistarla mediante un asedio prolongado.
Rabá aparece en la Biblia sobre todo ligada a la guerra entre Israel y los amonitas en el reinado de David. Fue durante el asedio a esa ciudad que Urías el hitita murió en combate, mientras David, en Jerusalén, cometía adulterio con Betsabé, esposa de Urías.
Después, David fue personalmente a Rabá, completó la conquista y tomó la corona de oro del rey amonita.
Siglos más tarde, los profetas Amós, Jeremías y Ezequiel anunciaron juicio contra Rabá, prediciendo su destrucción a causa de la soberbia y la crueldad del pueblo amonita contra Israel.
