Listra era una colonia romana en la región de Licaonia, en el interior de Asia Menor, área que hoy forma parte de Turquía. Pablo y Bernabé llegaron allí durante el primer viaje misionero, después de huir de una persecución en Iconio.
El texto bíblico no menciona sinagoga en la ciudad, señal de que había pocos judíos entre sus habitantes. El pueblo hablaba la lengua licaonia y adoraba a divinidades griegas como Zeus y Hermes.
Fue en Listra donde Pablo curó a un hombre paralítico de los pies, tullido desde su nacimiento. El milagro llevó a la multitud a intentar adorar a los dos apóstoles como dioses descendidos a la tierra.
Poco después, judíos venidos de Antioquía e Iconio incitaron al pueblo contra Pablo. Fue apedreado y arrastrado fuera de la ciudad como muerto, pero se levantó y volvió a entrar.
Años después, en el segundo viaje misionero, Pablo volvió a Listra y allí encontró a Timoteo, un joven discípulo de buena reputación que se convertiría en su hijo en la fe.
Listra muestra cómo el corazón humano puede pasar de la adoración a la violencia en pocos días. Y cómo Dios puede levantar, en medio de la persecución, a alguien que llevará adelante el evangelio.
