Hechos de los Apóstoles cuenta lo que sucedió después de que Jesús subió al cielo. Es la continuación natural del Evangelio de Lucas, escrito por el mismo autor: el médico y evangelista Lucas.
El libro comienza con una promesa. Jesús dijo a los discípulos que recibirían poder cuando el Espíritu Santo descendiera sobre ellos, y que serían sus testigos hasta los confines de la tierra.
Esa promesa se cumple el día de Pentecostés. El Espíritu Santo llena a los discípulos, Pedro predica con valentía y cerca de tres mil personas creen en Jesús en un solo día.
Los primeros cristianos vivían unidos: se dedicaban a la enseñanza de los apóstoles, a la oración y a partir el pan. Los apóstoles también realizaban sanidades y señales que atraían a más personas a la fe.
La iglesia crece, pero también enfrenta oposición. Esteban se convierte en el primer mártir cristiano, y la persecución que sigue dispersa a los discípulos más allá de Jerusalén.
Uno de los mayores perseguidores de la iglesia, Saulo de Tarso, es transformado en el camino a Damasco. Él se convierte en Pablo, el mayor misionero del Nuevo Testamento.
Hechos narra los viajes de Pablo por el mundo grecorromano. Ciudades como Filipos, Atenas, Corinto y Éfeso escuchan por primera vez el evangelio de Jesucristo.
El libro registra también una decisión importante de la iglesia primitiva: los gentiles que creen en Jesús no necesitan hacerse judíos para ser salvos. La gracia es para todos, por medio de la fe.
Hechos termina con Pablo preso en Roma, pero predicando libremente sobre el Reino de Dios, sin impedimento alguno. Lee este libro y ve al Espíritu Santo en acción, llamando a personas comunes para llevar el evangelio a todas las naciones.