Pueblo no alcanzado
Los varli, también escritos warli, son un pueblo adivasi, es decir, indígena, del oeste de la India. Su hogar tradicional son las colinas y las zonas boscosas del norte del estado de Maharashtra y de las regiones vecinas de Gujarat, donde viven en pequeños poblados dispersos entre arrozales y laderas.
Son conocidos en todo el mundo por un arte singular: pinturas hechas en blanco sobre paredes de barro rojizo, construidas con círculos, triángulos y cuadrados. En ellas aparecen la cosecha, la danza, el matrimonio y la vida en comunidad. Durante generaciones este arte fue sobre todo obra de las mujeres, que lo hacían para celebrar las grandes ocasiones de la familia y de la aldea.
Hablan el varli, lengua indoaria transmitida principalmente de forma oral. A pesar de la fama de su arte, el pueblo en sí es poco conocido: pocos fuera de su región saben quiénes son las personas detrás de las imágenes, con sus nombres, sus familias y sus esperanzas.
Los varli fueron los principales dueños de las tierras de regiones como Dahanu, Palghar y Umbergaon, en el actual Maharashtra, hasta alrededor de la década de 1870. Con la administración colonial británica, comerciantes, prestamistas y propietarios de fuera se aprovecharon del analfabetismo para quedarse con esas tierras, y muchos varli pasaron a trabajar como jornaleros y trabajadores sometidos por deudas en lo que antes era suyo.
En 1945, miles de trabajadores varli, apoyados por Shamrao y Godavari Parulekar, se negaron a trabajar para los propietarios y exigieron el fin del trabajo forzado sin pago. El movimiento sufrió represión, y cinco manifestantes murieron bajo los disparos de la policía, pero contribuyó a la abolición de esas prácticas y al establecimiento de salarios mínimos. Esa memoria de resistencia permanece como motivo de dignidad para el pueblo.
| País | Porción del pueblo | Población |
|---|---|---|
India No alcanzado
|
99,6%
|
1.308.000 |
Pakistán No alcanzado
|
0,4%
|
5.600 |
Hoy la mayoría vive de la agricultura, cultivando sobre todo arroz y otros cereales, y muchos complementan sus ingresos con trabajo estacional en las fincas de la región. Los poblados son pequeños, y la vida social gira en torno a la familia y la comunidad, con ayuda mutua en la siembra y la cosecha.
El arte forma parte de lo cotidiano y de las fiestas. Las paredes de barro de las casas se pintan para bodas y cosechas, y las escenas de danza en círculo expresan la vida compartida. A lo largo de generaciones, las mujeres han sido las principales guardianas de esta tradición, y la vida comunitaria valora la cooperación y la armonía con la tierra. Muchas familias aún viven entre el trabajo del campo y las exigencias de un entorno rural sencillo.
La fe tradicional de los varli es animista: el mundo está habitado por espíritus de la naturaleza, de los árboles, de las colinas y de los antepasados, y es necesario mantener buenas relaciones con ellos. En el centro de muchas pinturas rituales hay un cuadrado sagrado, el devchauk, donde se representa a la diosa madre Palaghata, vinculada a la fertilidad y a la abundancia de la tierra.
Con el contacto prolongado con los vecinos, absorbieron también muchas prácticas y divinidades del hinduismo, y hoy las dos corrientes se mezclan en el día a día. En general, la religión se vive de forma comunitaria, en ritos ligados a la siembra, la cosecha, el matrimonio y la enfermedad, y no tanto como un sistema de doctrinas escritas.
Hay Nuevo Testamento disponible para los varli, lo que ya es un paso importante para un pueblo cuya lengua se transmite sobre todo de forma oral. Aun así, como muchos varli tienen poca escolaridad y la escritura no forma parte de la vida cotidiana, la lectura silenciosa llega a pocos. La Palabra alcanza mejor al pueblo cuando se escucha, se cuenta en historias y se comparte en voz alta entre familiares y vecinos, al ritmo de su propia tradición oral.
Un pueblo solo entiende de verdad el evangelio cuando lo escucha en la lengua de su corazón. Vea en qué etapa está la traducción.
Datos de traducción: Joshua Project.
Para los varli, la fe está entrelazada con los ritos de la aldea, con los antepasados y con la identidad del grupo, de modo que seguir otro camino puede verse como alejarse de la comunidad. La presión social del entorno hindú que los rodea también pesa. Además, la poca escolaridad y el carácter oral de la lengua dificultan el acceso a la Escritura, y los poblados dispersos por las colinas hacen raro el encuentro con alguien que viva y explique el evangelio de manera comprensible.
Muchas familias varli aún enfrentan la inseguridad de depender del trabajo estacional, la escasez de tierra propia y el acceso limitado a la escuela y a la salud. Hay una gran necesidad de educación, especialmente en la lengua del pueblo, y de oportunidades que valoren su cultura y su dignidad.
En el plano espiritual, el pueblo necesita una Palabra que hable al corazón en su lengua y comunidades de fe nacidas entre los propios varli, capaces de acompañar con cuidado a quien desea conocer a Jesús.
Intercede por este pueblo junto con cristianos de todo el mundo.
Ir al Calendario de OraciónCrea tu cuenta para adoptar y recibir motivos de oración.