Pueblo no alcanzado
Taz
Los taz son uno de los pueblos más pequeños de Rusia, asentados sobre todo en el Territorio del Litoral, en la costa del mar del Japón y en los valles de los ríos que bajan de las montañas del Lejano Oriente. Su identidad nació de un encuentro de mundos: hombres chinos han que se establecieron en la región y mujeres de pueblos tungúsicos locales, como los udege, los nanai y los orochi.
De esa mezcla surgió una cultura propia, que no encaja por completo ni en el mundo chino ni en el mundo de los pueblos nativos del Amur. Durante mucho tiempo fueron confundidos con los udege, hasta que el explorador y etnógrafo Vladimir Arseniev distinguió con cuidado esos grupos y reconoció a los taz como un pueblo aparte.
El nombre con el que se les conoce proviene de una palabra china ligada a la idea de gente nativa, del lugar. Hoy viven rodeados de vecinos rusos, y la supervivencia misma de su identidad distinta está en juego, lo que hace que cada familia taz sea especialmente preciosa.
A partir de las décadas de 1830 y 1850, campesinos, cazadores y recolectores chinos fueron fijándose en el sur del Lejano Oriente, donde se casaron con mujeres de los pueblos locales. Sus descendientes formaron poco a poco una comunidad con lengua, costumbres y parentesco propios, instalada en casas aisladas a lo largo de los ríos y del litoral.
Cuando la región pasó al dominio ruso, en 1860, los taz fueron cristianizados en la fe ortodoxa, pero la nueva administración no siempre los distinguía de los migrantes chinos. En la década de 1930, el período soviético trajo desplazamientos forzados de chinos y coreanos, y los taz llegaron a ser incluidos entre ellos. En 1938, la mayoría fue reasentada en una sola aldea, antes ocupada por coreanos deportados. Entre finales de los años 1950 y los años 1970, buena parte de la cultura tradicional se perdió.
| País | Porción del pueblo | Población |
|---|---|---|
Rusia No alcanzado
|
100%
|
200 |
Durante generaciones, los taz vivieron de la pesca, la caza y la recolección en los bosques y ríos de la región, en busca de salmón, ginseng, hongos y algas. Con el tiempo adoptaron la agricultura y la vida sedentaria, con huertas y cría de cerdos, gallinas y patos. La mesa guarda la herencia del norte de China: masas cocidas al vapor, panecillos rellenos y empanadillas de masa fina siguen recordando de dónde venían sus antepasados.
La lengua tradicional, una forma de mandarín del noreste enriquecida con palabras udege y nanai, prácticamente dejó de hablarse. Hoy el ruso es la lengua del hogar, de la escuela y del trabajo. Por eso, preservar historias, canciones y apellidos se ha vuelto una forma de mantener viva la memoria del pueblo.
Antes del siglo XIX, la fe de los taz reunía elementos diversos: veneración de los antepasados, religiosidad popular manchú, influencias budistas y prácticas chamánicas, heredadas tanto del lado chino como de los pueblos tungúsicos. El mundo se veía como habitado por presencias que pedían respeto, y el recuerdo de los muertos ocupaba un lugar central en la vida de la familia.
Tras la llegada de la administración rusa, los taz fueron vinculados a la Iglesia Ortodoxa, y la mayor parte de quienes hoy se declaran religiosos se identifica con ella. En muchos hogares, sin embargo, la fe tiende a ser más una herencia cultural que una relación personal y viva con Dios, algo que solo cada familia puede decir por sí misma.
Como la lengua tradicional de los taz prácticamente dejó de hablarse, el idioma del corazón de casi todos es hoy el ruso, en el cual la Biblia está disponible desde hace mucho tiempo, en ediciones impresas, en audio y en formato digital. La cuestión, por tanto, es menos la falta de traducción y más la falta de contacto: muchos taz quizá nunca hayan abierto la Escritura ni oído a alguien explicarla de forma sencilla y cercana. El camino natural es llevar la Palabra en ruso, por medio de relaciones de confianza.
Un pueblo solo entiende de verdad el evangelio cuando lo escucha en la lengua de su corazón. Vea en qué etapa está la traducción.
- Traducción iniciada Concluida
- Porciones Concluida
- Nuevo Testamento Concluida
- Biblia completa Etapa actual
Datos de traducción: Joshua Project.
La principal barrera tal vez sea el hecho de que la identidad ortodoxa se acepta de forma nominal: sentirse cristiano por tradición puede dar la impresión de que ya se conoce el evangelio, cuando en la práctica muchos nunca lo han oído con claridad. A esto se suma el pequeño número del pueblo, disperso entre aldeas y ciudades, lo que dificulta cualquier testimonio continuo. La asimilación al mundo ruso y el debilitamiento de la lengua y de la memoria propia también hacen que pocos vean a los taz como un grupo distinto, y que casi nadie piense en alcanzarlos de manera específica.
El pueblo enfrenta el desafío de seguir existiendo como pueblo: preservar la memoria, la lengua de los abuelos y el sentimiento de pertenecer a una historia propia frente a la presión de la asimilación. Existe también la necesidad de cuidar a los mayores, que guardan las historias de la comunidad, y de oportunidades para que los jóvenes permanezcan ligados a sus raíces.
En el plano espiritual, los taz necesitan amigos cristianos que los conozcan por su nombre, comunidades de fe accesibles en su región y un discipulado que ayude a pasar de una religiosidad heredada a un encuentro real con Jesús.
Ora por Taz
Intercede por este pueblo junto con cristianos de todo el mundo.
Ir al Calendario de Oración
Rusia