En medio del conflicto que asola Oriente Medio, algo inesperado está ocurriendo: los musulmanes, en número creciente, están relatando visiones y sueños con Jesucristo, y muchos están tomando la decisión de seguirlo, a pesar del altísimo costo personal. CBN News informó en 2026 que el pastor Georges Houssney, de Horizons International, encontró en Seúl, Corea del Sur, a un grupo de excusulmanes kurdos de Siria, Líbano, Turquía e Irak que llegaron a la fe por medio de experiencias sobrenaturales. "Cada vez que hay una guerra, hay un gran movimiento hacia Cristo", afirmó uno de los pastores del grupo.
Misioneros de las Asambleas de Dios y de otras organizaciones evangelísticas relatan que están presenciando "un número sin precedentes de musulmanes encontrando a Jesucristo por medio de sueños y visiones". El misionero Dick Brogden afirmó que habría que decir que "los musulmanes están respondiendo a Jesús en niveles que nunca hemos visto, ni en los últimos 1.400 años". El pastor Nihad, director de un ministerio kurdo, relató que tuvo una visión de Jesús mientras estaba preso por el gobierno sirio por razones políticas, y que esa experiencia fue el catalizador de su conversión y de su ministerio posterior entre los kurdos.
El fenómeno no es aislado: investigadores y misiólogos documentan casos semejantes en todo el mundo islámico, del norte de África al sudeste asiático. En Oriente Medio específicamente, el ambiente de inestabilidad política, muerte y desesperación creado por los conflictos ha llevado a las personas a cuestionar las certezas de sus creencias religiosas de origen y a buscar respuestas espirituales más profundas. El Movimiento de Lausana y organizaciones afiliadas están monitoreando y apoyando estos movimientos de conversión, que con frecuencia dan origen a pequeñas iglesias domésticas clandestinas en países donde el Evangelio está prohibido.
Ora por cada musulmán que está teniendo sueños o visiones con Jesús en Oriente Medio, para que encuentre a un creyente o un recurso que lo conduzca al discipulado y a la fe plena. Intercede por los convertidos que enfrentan el rechazo de la familia y la comunidad, y por los pastores kurdos, sirios, iraquíes y libaneses que los están discipulando con riesgo de su propia vida. Pide a Dios que multiplique estos sueños y visiones, y que el movimiento de conversión entre pueblos musulmanes continúe acelerando hasta que Cristo sea conocido entre todos los pueblos no alcanzados de la región.




