Pocos lugares en el mundo eran tan olvidados como la costa de Labrador, en Canadá, a finales del siglo XIX. Pescadores, colonos y pueblos indígenas vivían aislados durante meses en el invierno, sin un solo médico que los atendiera. Fue en ese vacío donde el joven cirujano inglés Wilfred Grenfell decidió construir su vida.
Grenfell nació en 1865 en Parkgate, Inglaterra, hijo de un pastor anglicano. Se graduó en medicina en Londres, en el London Hospital Medical College, bajo la orientación del reconocido cirujano Frederick Treves, en 1888.
En 1892, la Misión Real a los Pescadores del Mar del Norte lo envió a evaluar las condiciones de salud en Labrador. Al llegar, a bordo del barco hospital Albert, trató a más de 900 personas en pocos meses, navegando de aldea en aldea. Decidió quedarse.
En 1900 abrió el primer hospital permanente de la región, en St. Anthony. En las décadas siguientes, levantó otros hospitales, orfanatos, escuelas y cooperativas de pesca y agricultura, ayudando a las familias a escapar del sistema de trueque controlado por comerciantes locales.
En 1908, estuvo a punto de morir a la deriva sobre un témpano de hielo, tras sacrificar a algunos de sus perros para sobrevivir al frío extremo. El episodio, narrado en el libro Adrift on an Ice-Pan (1909), lo hizo célebre y ayudó a financiar la misión. Los historiadores observan, sin embargo, que Grenfell tendía a dramatizar ciertos episodios en sus relatos y viajes de recaudación de fondos, y usaba nombres e imágenes de pacientes en material de divulgación sin el consentimiento que hoy se exigiría.
Su estilo también cargaba el paternalismo común a los misioneros de su generación: las decisiones sobre la vida de los habitantes de Labrador se tomaban de arriba hacia abajo, y no siempre había espacio para la voz de las propias comunidades atendidas. Los historiadores documentan además un episodio más grave: a finales de los años 1920 y principios de los años 1930, ya bajo la administración de la asociación que él fundó y dirigía, médicos de la misión en St. Anthony esterilizaron a un grupo de mujeres jóvenes consideradas discapacitadas mentales, práctica hoy reconocida como eugenesia, y realizaron experimentos de nutrición en niños del orfanato local. La crítica no borra el bien concreto que trajo, pero pide sobriedad al recordarlo.
Casado desde 1909 con la estadounidense Anne MacClanahan, y con el apoyo de donantes de ambos lados del Atlántico, fundó en 1913 la International Grenfell Association, incorporada oficialmente en 1914. Al jubilarse, en 1932, la región contaba con seis hospitales, cuatro barcos hospital, orfanatos, escuelas y centros de trabajo manual.
Grenfell murió en 1940, en Estados Unidos, dejando un modelo de misión que unía cuidado médico, educación y desarrollo económico a la fe cristiana en acción. Su historia todavía inspira a profesionales de la salud que llevan el evangelio a lugares olvidados por el mundo, aunque hoy también se reconozcan las fallas éticas de parte de su misión.