¿Alguna vez sentiste que una imagen o una frase cambió el rumbo de tu vida? Loren Cunningham vivió eso a los 20 años, y el mundo sintió el efecto durante más de siete décadas. Nació en 1935 en Taft, California, hijo de pastores pentecostales que ayudaban a levantar iglesias sencillas en el desierto de Arizona.
A los 13 años, arrodillado en un culto de avivamiento, escuchó Marcos 16:15 de una manera que ya no pudo olvidar: ir por todo el mundo a predicar el evangelio. Todavía estudiante de Biblia y educación cristiana, a los 20 años y hospedado en las Bahamas, tuvo una visión: olas cubriendo los continentes, formadas por jóvenes que llevaban la buena noticia.
Cuatro años después, en 1960, fundó Juventud con Una Misión (JUCUM), convencido de que jóvenes comunes, sin una formación teológica extensa, podían ser enviados al mundo. Se casó con Darlene Cunningham en 1963. Él decía que nada de lo que construyó habría durado sin ella, y siempre la llamó cofundadora.
JUCUM creó, en 1974, la Escuela de Capacitación y Discipulado, programa que forma el carácter del joven antes de enviarlo al campo misionero. En 1978, fundó la Universidad de las Naciones, con sede en Kona, Hawái, uniendo formación académica y misión en un solo currículo.
En 1999, en Libia, se convirtió, según JUCUM, en la primera persona en predicar el evangelio en todas las naciones soberanas del mundo. Murió en octubre de 2023, a los 88 años, en su casa en Kona, tras enfrentar un cáncer de pulmón.
Su vida recuerda que Dios habla con claridad a quien está dispuesto a escuchar, aunque sea joven y sin un currículo extenso. Y muestra que una obediencia sencilla, sostenida por décadas, alcanza naciones que una sola vida jamás alcanzaría.