Casi todo el mundo ha cantado La Vieja Cruz Rústica al menos una vez, ya sea en un funeral, ya sea en una vigilia de Viernes Santo. Pocos saben que el himno no nació de un estudio teológico tranquilo, sino de una noche de humillación, cuando un joven predicador metodista fue ridiculizado por su mensaje sobre la cruz.
George Bennard nació el 4 de febrero de 1873 en Youngstown, Ohio, ciudad minera y siderúrgica, hijo de un minero. La muerte repentina de su padre lo obligó, aún joven, a sostener a su madre y hermanas, postergando el sueño de convertirse en evangelista.
En 1897 ingresó al Ejército de Salvación como oficial, junto a su esposa Araminta, predicando por Estados Unidos y Canadá. Más tarde fue ordenado ministro en la Iglesia Metodista Episcopal, viviendo del camino como evangelista itinerante.
En el otoño de 1912, hospedado en Albion, Michigan, Bennard enfrentó la burla después de predicar sobre el sufrimiento de Cristo. Oró buscando entender el lugar de la cruz en el evangelio y, según relató después, vio el sentido de Juan 3:16 tomar forma ante él.
Allí escribió la primera estrofa y el coro de La Vieja Cruz Rústica. Completó el himno meses después, entre diciembre de 1912 y enero de 1913, durante reuniones evangelísticas en Sturgeon Bay, Wisconsin. La versión final se estrenó el 7 de junio de 1913 en Pokagon, Michigan.
El himno solo alcanzó difusión nacional cuando Bennard vendió los derechos de autor a la editorial de Homer Rodeheaver, hacia 1920, cuyas grabaciones lo llevaron a iglesias de todo el país. A lo largo de su vida compuso más de 300 himnos, pero ninguno se acercó al impacto de La Vieja Cruz Rústica.
Bennard murió en Reed City, Michigan, el 10 de octubre de 1958, décadas después de escribir aquella estrofa en una noche de humillación. Su historia recuerda que el evangelio, muchas veces, florece no a pesar de la debilidad, sino a través de ella.
Hoy La Vieja Cruz Rústica se canta en varios idiomas alrededor del mundo, manteniendo vivo el mensaje de la expiación en iglesias que tal vez nunca conozcan el nombre de quien la escribió.