Pueblo no alcanzado
Miri
Los miri son un pequeño pueblo de las Montañas Nuba, en el estado de Kordofán del Sur, en Sudán. Viven en aldeas dispersas al sur y al oeste de Kadugli, entre colinas y tierras de cultivo, en uno de los rincones más remotos del país. También son conocidos con nombres como Belanya, Krongo Abdullah y Sangali, lo que muestra cuántos rostros puede tener la identidad de un pueblo pequeño.
Hablan una lengua de la familia kadu, que se divide en tres variedades principales: katcha, kadugli y miri. Cada variedad tiene sus propias aldeas, y la miri da nombre al pueblo y a poblados como Miri Bara y Miri Guwa. La lengua tiene forma escrita, lo que ayuda a mantener un lazo entre comunidades que viven lejos unas de otras.
Su vida transcurre lejos de los grandes centros, ligada a la tierra que cultivan y a los animales que crían, en un territorio donde llegar a cualquier lugar puede ser largo y difícil.
Los miri pertenecen al conjunto de pueblos de las Montañas Nuba, una región de colinas en el centro de Sudán donde comunidades de lenguas y costumbres distintas han mantenido una vida propia entre rocas y valles. La lengua de los miri está emparentada con la de vecinos de la familia kadu, como el krongo, señal de raíces compartidas en la región.
Con el paso del tiempo, los miri han permanecido en sus poblados, distribuidos en grupos de aldeas que siguen las variedades del habla: katcha, kadugli y miri. Poco se ha registrado por escrito sobre su historia más antigua, y gran parte de ella vive en la memoria de las familias y en los nombres de los lugares donde habitan.
| País | Porción del pueblo | Población |
|---|---|---|
Sudán No alcanzado
|
100%
|
3.000 |
La vida de los miri gira en torno a la tierra. Cultivan sorgo y maíz, base de la alimentación, y crían animales alrededor de las aldeas. En la época de lluvias los caminos se vuelven más difíciles, porque las carreteras son casi inexistentes y llevar mercancías o servicios hasta las aldeas es un desafío.
Los poblados forman pequeñas comunidades unidas por la lengua común. No hay escuelas ni servicios de salud conocidos en la región, de modo que las familias dependen mucho unas de otras y de lo que la propia tierra ofrece. La distancia del resto del país ha moldeado a un pueblo acostumbrado a vivir con lo esencial y a contar con la ayuda de quienes están cerca.
La mayoría de los miri se identifica como musulmana. Al mismo tiempo, hay entre ellos quienes siguen la fe cristiana, formando una minoría pequeña pero presente, y una parte considerable mantiene las religiones tradicionales del pueblo.
Estas prácticas tradicionales siguen siendo un fuerte apego espiritual en muchos hogares, conviviendo con la fe declarada por la mayoría y moldeando la manera en que las personas entienden lo sagrado y la protección de la familia. Para muchos, ser miri y conservar estas raíces van de la mano, y cualquier camino de acercamiento al evangelio debe nacer del respeto por esa herencia y por la dignidad de cada familia.
La lengua de los miri tiene escritura, y ya existen Escrituras en ella: porciones de la Biblia y el Nuevo Testamento, concluido hacia 2019 y 2020. Este material puede leerse en aplicaciones y plataformas bíblicas en internet, pero el acceso en línea es difícil en una región sin carreteras y con pocos servicios. Por eso, los recursos en audio y en video tienen un valor especial: hay enseñanza bíblica grabada, la película sobre la vida de Jesús y adaptaciones de los Evangelios en la lengua del pueblo, que permiten escuchar la Palabra en el idioma del corazón aun sin saber leer.
Un pueblo solo entiende de verdad el evangelio cuando lo escucha en la lengua de su corazón. Vea en qué etapa está la traducción.
- Traducción iniciada Concluida
- Porciones Concluida
- Nuevo Testamento Etapa actual
- 4 Biblia completa Todavía falta
Datos de traducción: Joshua Project.
El aislamiento es la primera barrera: sin carreteras firmes, sobre todo en la época de lluvias, pocos llegan a las aldeas con el mensaje de Jesús o con el apoyo que necesita una comunidad nueva de fe. A esto se suman el peso de las prácticas tradicionales, que siguen siendo una fortaleza espiritual en las familias, y el contexto musulmán predominante, en el que la fe cristiana permanece como una minoría discreta. La población pequeña y dispersa en muchas aldeas hace que el alcance sea aún más lento.
Los miri necesitan caminos, escuelas y cuidados de salud, que hoy llegan poco o no llegan a sus aldeas. La dificultad del transporte pesa sobre el comercio, el estudio y la atención a quienes enferman, sobre todo en la estación lluviosa.
Existe también la necesidad de comunidad y discipulado para quienes ya siguen a Jesús, que forman una minoría pequeña, y de personas dispuestas a vivir cerca del pueblo, aprender su lengua y caminar con él con paciencia y respeto. La esperanza es que la Palabra, ya disponible en la lengua miri, encuentre corazones abiertos y familias fortalecidas.
Hay motivos concretos de esperanza entre los miri. El Nuevo Testamento ya existe en su lengua, y la Palabra está disponible en audio, en video y en aplicaciones, lo que ayuda a llegar también a quienes no leen. Existen cristianos de origen miri, aunque pocos, que pueden ser testigos dentro de sus propias familias y aldeas. La lengua escrita y el material ya producido son un cimiento para que la fe crezca en el idioma del pueblo.
Ora por Miri
Intercede por este pueblo junto con cristianos de todo el mundo.
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Sudán