Pueblo no alcanzado
Lachi
Los lachi (o la chí) son un pequeño pueblo de las montañas del norte de Vietnam y del sur de China, hablantes de una lengua propia de la familia tai-kadai. En Vietnam están reconocidos oficialmente como uno de los grupos étnicos del país y viven sobre todo en las provincias de Hà Giang y Lào Cai, en aldeas de ladera donde la vida sigue el ritmo del arroz y de las estaciones. Del lado chino, habitan en torno a Maguan, en la provincia de Yunnan, donde suelen ser clasificados dentro de otros grupos oficiales.
Los lachi también son conocidos como Cù Tê y La Quả, y entre ellos usan designaciones como Ý Pi e Ý Tó. Viven rodeados de pueblos más grandes y, aun así, han conservado nombre, canto y costumbres propios.
Las mujeres lachi son muy admiradas por su tejido y su teñido con añil, y el canto popular, conocido como ní ca, forma parte de las reuniones y de las fiestas. Pequeño en número, el pueblo lleva consigo una memoria cultural rica y merece ser conocido por su nombre.
Los lachi cuentan que su pueblo nació de dos fundadores, Hoàng Dìn Thùng y Pu Lo To, recordados como quienes crearon muchas especies y enseñaron a las personas a vivir y a cultivar la tierra. La tradición oral guarda esos nombres como la raíz de la identidad del pueblo.
Los estudiosos clasifican la lengua lachi en la rama kra de la familia tai-kadai, lo que la vincula con otros pequeños pueblos de las montañas de la frontera entre Vietnam y China. Hoy esa frontera divide a los lachi entre dos países, y preservar la identidad se ha vuelto un desafío para cada generación.
| País | Porción del pueblo | Población |
|---|---|---|
Vietnam No alcanzado
|
86%
|
16.000 |
China No alcanzado
|
14%
|
2.600 |
La vida lachi gira en torno a la agricultura de ladera, con el arroz como protagonista. Cada familia suele reservar el campo más fértil para plantas de uso tradicional, como el algodón y la planta que da el añil, materia prima de los tejidos azul oscuro que las mujeres hilan, tejen y tiñen a mano. Las casas se levantan sobre pilotes, y la estancia más grande alberga el altar de los antepasados, centro simbólico del hogar.
El clan organiza gran parte de la vida social y ritual. Cada clan posee tambores y gongs que se usan en las ceremonias, y las fiestas siguen el calendario lunar. Entre las más importantes están la fiesta del arroz nuevo, la celebración de Año Nuevo y la fiesta del séptimo mes. Son momentos de reencuentro entre aldeas, con música, canto y comidas compartidas, en los que la memoria del pueblo se transmite a los más jóvenes.
La fe tradicional lachi es de veneración de los antepasados y de respeto a los espíritus que habitan la casa, la tierra y los cultivos. El altar ancestral en la estancia principal recuerda que los muertos siguen siendo parte de la familia, y los rituales del clan, acompañados de tambores y gongs, piden protección y buena cosecha. Antes de la siembra, muchas familias oran sobre las semillas, pues creen que cada una de ellas tiene alma.
Esta espiritualidad está entrelazada con el calendario agrícola y con la identidad del clan: participar en los rituales es pertenecer al pueblo. Por eso, elegir un camino distinto de la práctica de los antepasados puede entenderse como un alejamiento de la propia familia. Al mismo tiempo, la atención a las semillas, a la tierra y a los mayores revela un pueblo sensible a lo sagrado, con preguntas profundas sobre la vida, la protección y la muerte.
La lengua lachi se habla en aldeas pequeñas y dispersas, y existen pocos materiales en ella, lo que vuelve urgente hablar al corazón del pueblo en la lengua de sus abuelos. Como la escritura lachi está poco documentada, la Palabra de Dios llega mejor por la voz: grabaciones de audio e historias contadas oralmente encajan bien en una cultura que transmite el saber mediante el canto y el habla. Se ha iniciado un trabajo de traducción, y cada paso adelante abre la posibilidad de que las familias escuchen las buenas nuevas en su propia lengua.
Un pueblo solo entiende de verdad el evangelio cuando lo escucha en la lengua de su corazón. Vea en qué etapa está la traducción.
- Traducción iniciada Etapa actual
- 2 Porciones Todavía falta
- 3 Nuevo Testamento Todavía falta
- 4 Biblia completa Todavía falta
Datos de traducción: Joshua Project.
Entre los lachi, la fe está ligada al clan y a los antepasados, y seguir otro camino puede verse como romper con la familia y con la aldea. La dispersión en valles de difícil acceso, la división del pueblo entre dos países y el número reducido de hablantes dificultan el contacto con el mensaje de Jesús. La traducción de la Escritura todavía está en sus comienzos, y llegan pocos materiales cristianos en la lengua del corazón. Además, hay poca presencia cristiana en sus aldeas, y los vecinos cristianos más cercanos hablan otras lenguas y rara vez conviven con los lachi.
Los lachi enfrentan los desafíos comunes a las comunidades de montaña: tierras de cultivo limitadas, distancia de los servicios básicos y poca visibilidad fuera de su región. Hace falta apoyo para que los niños tengan educación sin perder la lengua y la cultura heredadas. En el ámbito espiritual, el pueblo necesita personas que lo conozcan, aprendan su lengua y caminen a su lado con respeto.
Hacen falta Escrituras e historias bíblicas en lachi, discípulos que vivan el evangelio dentro de su propia cultura y comunidades de fe que nazcan entre las familias, sin que nadie tenga que dejar de ser lachi para seguir a Jesús.
Ora por Lachi
Intercede por este pueblo junto con cristianos de todo el mundo.
Ir al Calendario de Oración
Vietnam
China