Grupo de pueblos

Nosu

Pueblos7
Población3,3 M
No alcanzado
0,8%
Evangélicos
Quiénes son

Los Nosu, también llamados Nuosu, son la rama más grande del pueblo Yi, una de las minorías étnicas reconocidas por China. Son más de 3 millones de personas. La mayoría vive en las montañas de Liangshan, nombre que significa “Montañas Frías”, en el sur de la provincia de Sichuan, y una parte vive en la provincia vecina de Yunnan.

Los Nosu hablan una lengua propia y tienen una escritura antigua, hecha de signos que representan sílabas, que hoy se enseña en las escuelas de la región. Durante mucho tiempo vivieron aislados en las montañas, organizados en grandes clanes, es decir, familias extensas que descienden de un mismo antepasado. Muchos todavía viven de la cría de animales y del cultivo de papa y maíz, y la región tiene altos índices de pobreza, aunque el gobierno ha trasladado muchas aldeas a casas nuevas.

La religión tradicional gira en torno a los antepasados y los espíritus de la naturaleza. Sacerdotes llamados bimo leen textos antiguos y realizan rituales para curar a los enfermos y acompañar a los muertos. Existen algunos cristianos Nosu, pero todavía son muy pocos.

Dónde aún no han sido alcanzados
1
País
3 M
Población
PaísPorción del puebloPoblación
China
100%
2.990.000
Los 7 pueblos de este grupo

Nosu Yinuo

663 mil personas
1 lugar no alcanzado

Nosu Butuo

272 mil personas
1 lugar no alcanzado

Nosu Tianba

109 mil personas
1 lugar no alcanzado

Motivos de oración
Intercede por este pueblo
Que los Nosu conozcan a Jesús como aquel que venció el miedo a los espíritus y a la muerte.
Por los pocos cristianos Nosu, para que crezcan en la fe y lleven la buena noticia a sus familias y clanes.
Que las Escrituras en la lengua y en la escritura nosu sean leídas, escuchadas y amadas.
Por las familias de las Montañas Frías que viven en la pobreza, para que tengan trabajo, salud y esperanza.
Por los jóvenes Nosu que dejan las aldeas para trabajar en las ciudades, para que encuentren cristianos que los acojan.
Que los bimo y otros líderes tradicionales tengan el corazón abierto para oír hablar del Dios creador.