Pueblo no alcanzado
Los Tomaraho son una de las dos grandes ramas del pueblo Chamacoco, que se llama a sí mismo Ishir. Tradicionalmente vivieron en el monte del Chaco paraguayo, mientras que la otra rama, los Ybytoso, se estableció a lo largo del río Paraguay. Su territorio tradicional está en el departamento de Alto Paraguay, en el norte del país.
Su identidad se sostiene en una lengua propia, de una familia lingüística muy rara en América del Sur, la zamuco, y en una rica herencia de mitos, cantos y ceremonias. El arte y la palabra ishir llevan consigo una visión del mundo en la que personas, animales, espíritus y paisaje pertenecen a una misma historia.
Hoy los Tomaraho son un pueblo pequeño, que enfrenta el desafío de mantener viva la lengua y la memoria ante los cambios a su alrededor. Aun así, hay familias y ancianos que siguen enseñando, contando y cantando lo que recibieron de sus antepasados.
Los Chamacoco habitan desde hace muchas generaciones el Chaco Boreal, una región de monte seco, charcos y ríos, y guardan su origen en narraciones transmitidas oralmente. Para los Ishir, la historia del pueblo comienza en esos mitos, y no en registros escritos. La división entre el grupo del río y el grupo del monte ayuda a explicar la diversidad interna del pueblo, y los Tomaraho conservan una memoria propia de esa trayectoria.
El contacto con la sociedad nacional trajo cambios profundos: nuevas formas de trabajo, escuela y migración hacia las ciudades. Aun así, el pueblo sigue recordando y transmitiendo sus narraciones.
| País | Porción del pueblo | Población |
|---|---|---|
Paraguay No alcanzado
|
100%
|
1.900 |
Tradicionalmente, la vida de los Tomaraho se organizó en torno al monte: la caza, la recolección y la pesca moldearon el calendario y las relaciones entre las familias. Ese conocimiento del territorio, de las plantas, de los animales y de las estaciones lo transmiten los mayores. Hoy, muchos combinan esas prácticas con pequeños cultivos y trabajo estacional, y algunos viven en poblados y ciudades.
La tradición oral es central. Ceremonias, máscaras, danzas y cantos mantienen viva la identidad ishir, y la lengua es el principal vínculo entre las generaciones. Preservarla es un desafío, porque convive con otras lenguas más habladas a su alrededor. Cada canto y cada historia enseñan cómo vivir bien con la tierra y con los demás.
La espiritualidad tradicional ishir está ligada a los grandes mitos de origen, que hablan de seres ancestrales, de espíritus que habitan el monte y el río y de un mundo en el que lo visible y lo invisible se tocan. Las ceremonias y las narraciones enseñan a relacionarse con esos espíritus y a entender el lugar de cada persona en la comunidad.
El pueblo Chamacoco cuenta hoy con el Nuevo Testamento en su propia lengua. Para los Tomaraho, dejar la tradición puede parecer abandonar la propia historia, y por eso la pregunta sobre Jesús suele incluir también la pregunta sobre quiénes son como pueblo. El desafío es seguir a Cristo sin sentir que se renuncia a la identidad ishir.
La lengua chamacoco ya tiene el Nuevo Testamento traducido, concluido hacia el año 2000, un gran paso para un idioma hablado por tan pocas personas. La Biblia completa aún no existe, y la traducción sigue siendo motivo de oración. Hay también grabaciones en audio y una película basada en el Evangelio de Marcos en el idioma.
Estos recursos son especialmente valiosos porque la tradición del pueblo es oral. Escuchar la Palabra en el idioma del corazón, en casa y en comunidad, puede llegar a quien aún lee con dificultad.
Un pueblo solo entiende de verdad el evangelio cuando lo escucha en la lengua de su corazón. Vea en qué etapa está la traducción.
Datos de traducción: Joshua Project.
Para los Tomaraho, la fe está entrelazada con la identidad, la lengua y la memoria de los antepasados, y abandonar las costumbres tradicionales puede sonar como romper con el propio pueblo. A esto se suman el reducido número de personas y la migración de los jóvenes, que con frecuencia se alejan tanto de la comunidad como de la lengua. Como la tradición es oral y la Biblia completa aún no existe en el idioma, la enseñanza bíblica profunda queda limitada.
Los Tomaraho necesitan apoyo para preservar la lengua y la cultura, que corren un riesgo real de desaparecer, y caminos dignos para que los jóvenes estudien y trabajen sin tener que renunciar a su origen. Existe también la necesidad de enseñanza bíblica clara, de líderes del propio pueblo y de materiales en lengua ishir.
Por encima de todo, el pueblo necesita una comprensión nítida de quién es Jesús, para que la fe florezca como parte de la identidad ishir, sin borrarla. Cada generación que aprende la lengua es una victoria que se debe celebrar y proteger.
El Nuevo Testamento ya existe en la lengua chamacoco, concluido hacia el año 2000, y hay grabaciones en audio y una película sobre el Evangelio de Marcos en el idioma. Para un pueblo de tradición oral, escuchar la Palabra en su propia lengua abre un camino concreto para que el evangelio sea comprendido y vivido dentro de la cultura ishir. Es un fundamento sobre el cual el pueblo puede seguir creciendo.
Intercede por este pueblo junto con cristianos de todo el mundo.
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