En Siria, los obreros del evangelio están llegando a comunidades musulmanas no alcanzadas a riesgo de perder la vida. La organización Global Catalytic Ministries (GCM) relata los testimonios de creyentes que afrontan el miedo como quienes brindan primeros auxilios espirituales. Como explica Mike, director de GCM: "No es la ausencia de miedo, es lo que haces con el miedo". El ministerio está comprometido con establecer comunidades cristianas en las regiones más perseguidas del mundo.
Uno de los testimonios más impactantes es el de la hermana H, que sintió el llamado de Dios a alcanzar a su propia comunidad chií en Siria. Al intentar pasar por un corredor controlado por el ISIS, fue detenida e interrogada. "Ella piensa que las cosas van a empeorar, así que empieza a orar: 'El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré?'", cuenta Mike. Mientras proclamaba las promesas de Dios, fue liberada milagrosamente sin explicación alguna y pudo continuar su camino.
Otra obrera del evangelio, la hermana S, sirve entre la comunidad drusa de Siria. Fruto de su dedicación, el primer bautismo druso tuvo lugar en 2025, un hito histórico. GCM planea enviar tres oleadas de discípulos para fortalecer y ampliar estas comunidades centradas en Jesús en una de las regiones más peligrosas del planeta.
Ora por la protección y el crecimiento en la fe de la hermana H mientras sigue integrada en una comunidad chií, haciendo discípulos donde es más peligroso. Ora para que el evangelio siga creciendo entre los drusos y otros pueblos no alcanzados de Siria. Que Dios use a cada creyente valiente para establecer fortalezas de luz en las tinieblas más profundas.


