El 27 de mayo de 2026, miembros del Vishwa Hindu Parishad (VHP) y de Bajrang Dal, brazo militante vinculado al RSS (Rashtriya Swayamsevak Sangh), irrumpieron en una convención espiritual cristiana de dos días celebrada en un hotel privado de la ciudad de Ratlam, en el estado indio de Madhya Pradesh. Los grupos alegaron que el evento tenía como objetivo realizar conversiones forzadas de hindúes al cristianismo. Aunque la organización había notificado previamente a las autoridades policiales, los agentes, bajo la presión de la multitud de manifestantes que acudió en gran número al lugar, decidieron detener a 15 miembros del comité organizador, alegando la falta de los permisos necesarios para el evento.
El ataque en Ratlam es solo el episodio más reciente de una escalada documentada de violencia anticristiana en India. En febrero de 2026, en el estado de Maharashtra, una multitud de radicales hindúes emboscó y atacó violentamente a una congregación de 20 cristianos con falsas acusaciones de conversión. El pastor Raj Uday resultó gravemente herido en el ataque. En enero, una serie de ataques sacudió varias ciudades indias. Al Jazeera informó en enero de 2026 de que el odio contra los cristianos en India había alcanzado niveles sin precedentes desde que el BJP asumió el poder en el Gobierno central.
La escalada de violencia contra los cristianos en India se produce en un contexto de leyes anticonversión cada vez más restrictivas en los estados gobernados por el BJP, que penalizan las actividades evangelísticas consideradas formas de "inducción" o "atracción" de personas al cristianismo. La USCIRF (Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional) publicó en 2026 un informe que denuncia ataques sistemáticos contra las minorías religiosas en India, con los cristianos entre los grupos más vulnerables. Las comunidades pastorales e indígenas son un blanco especial de los grupos radicales.
Ora por los 15 organizadores detenidos en Ratlam y por el pastor Raj Uday, que aún se recupera de las agresiones sufridas en Maharashtra, pidiendo sanidad y valor para continuar el ministerio. Intercede para que las leyes anticonversión en India no silencien el testimonio cristiano, y para que Dios levante abogados y defensores que protejan la libertad religiosa. Ora para que los líderes cristianos indios reciban sabiduría para desenvolverse en este ambiente de presión creciente, y para que la persecución dé lugar a una mayor visibilidad y al crecimiento de la Iglesia en toda la nación.


