William Booth quizás sea el origen de una escena común aún hoy: una campana sonando en la esquina, un uniforme oscuro, una oferta sencilla de sopa caliente para quien duerme en la calle. Esa imagen nació de un predicador inglés que se negó a separar el cuidado del cuerpo del cuidado del alma.
Nacido el 10 de abril de 1829, en Sneinton, Nottingham, Booth creció en una familia de pocos recursos. A los trece años fue a trabajar como aprendiz de prestamista en el barrio más pobre de la ciudad, donde vio de cerca la miseria que marcaría toda su vida.
Convertido alrededor de los quince años, comenzó a predicar en las calles ligado a una capilla metodista. En 1852 se convirtió en predicador de tiempo completo de los Reformistas Metodistas, sirviendo en la región de Spalding, Lincolnshire. Dos años después pasó a la Metodista Nueva Conexión, donde fue ordenado, pero el formato tradicional de la iglesia lo incomodaba: quería alcanzar a quienes nunca entraban a un templo. En 1861 dejó la denominación para dedicarse de tiempo completo al evangelismo itinerante junto a Catherine.
En 1855 se casó con Catherine Mumford, compañera teológica y predicadora tan firme como él. Juntos formaron una de las parejas más influyentes de la historia evangélica, uniendo la predicación de Booth a la defensa que Catherine hacía del ministerio femenino.
En 1865 el matrimonio fundó, en el barrio pobre de Whitechapel, en Londres, la Misión Cristiana, dirigida a quienes la iglesia tradicional evitaba: borrachos, prostitutas, desempleados. En 1878 el movimiento fue reorganizado bajo moldes militares y pasó a llamarse Ejército de Salvación, con Booth como primer General.
El crecimiento también trajo tensiones. El mando rígido de Booth sobre la organización, incluida la exigencia de que algunos yernos adoptaran el apellido Booth, contribuyó al distanciamiento de tres de sus hijos, Ballington, Catherine y Herbert, que rompieron con su padre en episodios documentados de disputa familiar.
En 1890, ya viudo (Catherine había muerto de cáncer ese mismo año), publicó In Darkest England and the Way Out, plan de reforma social con albergues, colonias agrícolas y asistencia al trabajador pobre. La obra vendió más de cien mil ejemplares en un mes y amplió el alcance del Ejército.
Booth murió el 20 de agosto de 1912, en Londres. Su funeral reunió a cerca de cuarenta mil personas, entre ellas la reina María. El lema que resume su método, sopa, jabón y salvación, sigue guiando al Ejército de Salvación en más de 130 países, donde culto y asistencia social todavía caminan juntos.