Richard Foster nace en 1942, en Nuevo México, y crece principalmente en California. Todavía adolescente, pierde a sus padres, y la pequeña iglesia cuáquera que lo había recibido en la fe asume el costo de sus estudios, un gesto que él llevaría como marca por toda la vida.
Graduado en Teología Pastoral por el Fuller Theological Seminary, se convierte en pastor de la iglesia Woodlake Avenue Friends, en Canoga Park, California. Allí, en una clase de escuela dominical, traba amistad con un feligrés llamado Dallas Willard, filósofo que se convertiría en su interlocutor más cercano durante décadas.
En 1974, se muda con su esposa Carolynn a Oregón, donde pasa a enseñar en el George Fox College y a integrar el cuerpo pastoral de la iglesia de Newberg. Fue allí donde maduró el material sobre disciplinas espirituales que ya enseñaba desde hacía años.
En 1978, publica Alabanza a la disciplina, libro que vuelve a presentar a la iglesia evangélica prácticas históricas como el ayuno, el silencio, el estudio y la sencillez, entonces vistas con desconfianza por muchos protestantes. La obra vendería más de un millón de ejemplares y sería recordada décadas después entre los libros más influyentes del siglo veinte.
El éxito del libro lo lleva a la Friends University, en Wichita, Kansas, donde enseña a partir de 1979. En 1986, decide alejarse del ministerio público por un tiempo de silencio, del cual nacería el llamado para fundar un nuevo tipo de ministerio.
En 1988, funda Renovaré, movimiento orientado a la renovación espiritual de las iglesias, reuniendo a amigos como Dallas Willard y James Bryan Smith. En Ríos de agua viva, de 1998, sistematiza seis grandes tradiciones del cristianismo que, según él, deberían convivir dentro de una sola iglesia.
Su uso de prácticas contemplativas ligadas a místicos católicos y ortodoxos, como Thomas Merton, atrae críticas de sectores del protestantismo más conservador, que temen un acercamiento indebido entre la oración cristiana y técnicas de meditación de otras tradiciones religiosas. Foster mantiene el énfasis de que las disciplinas son medio de gracia, nunca un fin en sí mismas.
Se retira de la presidencia de Renovaré en 2008, permaneciendo en el consejo de la organización. Hoy vive cerca de Denver, Colorado, junto a Carolynn, con quien tuvo dos hijos, y sigue como referencia viva en la conversación evangélica sobre formación espiritual.