Antes de convertirse en uno de los predicadores más conocidos de la frontera estadounidense, Peter Cartwright fue un joven jugador de cartas y apostador en carreras de caballos. Esa vida cambió de rumbo alrededor de los dieciséis años, en una noche de conversión que él describió como el momento en que escuchó, en lo íntimo, que sus pecados estaban perdonados.
Nacido en 1785 en el condado de Amherst, Virginia, se mudó siendo niño a Kentucky, territorio rudo y recién poblado. Sin escolaridad formal, creció entre juegos de azar y la violencia de la frontera, ambiente que más tarde lo ayudaría a entender al pueblo al que predicaría.
En mayo de 1801, durante una reunión de acampada (camp meeting, un culto al aire libre que reunía familias por días seguidos) del Segundo Gran Despertar, Cartwright se convirtió. Fue recibido en la Iglesia Metodista Episcopal ese mismo año y, poco después, licenciado como exhortador laico.
En 1802 asumió su primer circuito de predicación, recorriendo a caballo comunidades aisladas de Kentucky y Tennessee. Fue ordenado diácono en 1806 por los obispos Francis Asbury y William McKendree, y presbítero en 1808. A partir de 1812, se convirtió en presbítero presidente, cargo que ejercería por más de treinta años, supervisando distritos enteros de la frontera metodista.
De temperamento firme y habla directa, Cartwright se hizo conocido por no retroceder ante alborotadores que intentaban interrumpir sus cultos, y relatos de la época registran enfrentamientos físicos en más de una ocasión. Predicaba sin rodeos contra el pecado y la irreligión, y también contra otras denominaciones y corrientes religiosas, como universalistas y mormones, estilo combativo que le valió, entre colegas metodistas, fama de autoritario al frente del cargo de presbítero presidente.
Por rechazar la esclavitud, se mudó en 1824 a Illinois, estado libre; en el viaje, perdió a su hija Cynthia, muerta cuando un árbol quemado por el campamento cayó sobre ella mientras la familia dormía. Años después, ya como político local, disputó el Congreso de los Estados Unidos contra Abraham Lincoln en 1846 y, en la recta final de la campaña, difundió el rumor de que el rival era incrédulo y negaba las Escrituras, episodio que no trató después en su autobiografía.
Cartwright ayudó a fundar instituciones metodistas de enseñanza, entre ellas el McKendree College, la Illinois Conference Female Academy (hoy MacMurray College) y la Illinois Wesleyan University. En 1856 publicó su autobiografía, relato vívido de la vida de un predicador de frontera, fuente importante sobre el avivamiento religioso estadounidense del período.
Murió en 1872, cerca de Pleasant Plains, Illinois, después de más de sesenta años de ministerio itinerante. Su ejemplo de ir adonde la iglesia formal aún no había llegado inspira hoy a quienes llevan el evangelio a lugares de difícil acceso, adaptando el mensaje sin renunciar a la firmeza de la fe.