Imagina a una escritora aplaudida en los salones literarios de Londres, amiga de Samuel Johnson y David Garrick, que cambia ese mundo por escuelas de campesinos que apenas sabían leer. Ese fue el giro en la vida de Hannah More.
Nacida en 1745 cerca de Bristol, hija de un maestro, aprendió latín y francés siendo niña. Sus obras de teatro, como Percy, tuvieron éxito en Londres y la introdujeron en el círculo de las llamadas Bluestockings, mujeres cultas del siglo 18.
La muerte del actor David Garrick, en 1779, la alejó de los escenarios y profundizó su fe. Se acercó al predicador John Newton y al parlamentario William Wilberforce, uniéndose al grupo evangélico conocido como Círculo de Clapham.
En 1789, junto con su hermana Martha, fundó en Cheddar la primera de varias escuelas dominicales en la región de Mendip, enseñando la Biblia y la lectura a niños y adultos pobres.
Su visión, sin embargo, tenía límites: se negaba a enseñar escritura a los alumnos pobres, temiendo que eso alimentara la agitación social, postura hoy reconocida como paternalista incluso entre sus biógrafos.
Escribió los Cheap Repository Tracts, panfletos morales vendidos por millones entre 1795 y 1798, y el poema Slavery, en apoyo a la campaña de Wilberforce contra la trata de esclavos.
Defendió una educación seria para las mujeres en Strictures on the Modern System of Female Education, pero se negó a leer a Mary Wollstonecraft y dudaba de que las mujeres debieran actuar en la política, revelando las contradicciones de su época.
Murió en 1833, la misma semana en que se abolió la esclavitud en el Imperio Británico, causa que había defendido durante décadas. Su modelo de escuela dominical, que unía alfabetización y evangelio, todavía inspira ministerios que educan a niños pobres alrededor del mundo.