El monte Hor está en la frontera de Edom, en el tramo final de la larga peregrinación de Israel por el desierto, después de que el pueblo partiera de Cades.
Fue allí donde Aarón, hermano de Moisés y primer sumo sacerdote de Israel, murió. Dios ordenó a Moisés que llevara a Aarón y a su hijo Eleazar a la cima del monte, que le quitara las vestiduras sacerdotales a Aarón y las pusiera sobre Eleazar, delante de toda la comunidad.
Aarón murió allí por el mismo motivo que le impidió a Moisés entrar en Canaán: la desobediencia junto a las aguas de Meriba. El monte Hor recuerda que ni los líderes más cercanos a Dios escapan de rendir cuentas.
Al mismo tiempo, el traspaso del sacerdocio a Eleazar muestra que la obra de Dios sigue más allá de la vida de cualquier persona. Israel lloró a Aarón durante treinta días, pero el oficio sacerdotal continuó firme, de padre a hijo.
