Cusán aparece una única vez en toda la Biblia, en el capítulo final del libro del profeta Habacuc.
En medio de un cántico que recuerda grandes hechos del SEÑOR, el profeta dice haber visto “la aflicción de las tiendas de Cusán”, junto a las tiendas de Madián, que temblaban.
Prácticamente nada más se sabe sobre este nombre. La mayoría de los estudiosos lo entienden como otra forma de designar al pueblo o la región de Madián, o a un grupo cercano a él, en el noroeste de Arabia. No debe confundirse con Cus, región junto al alto Nilo citada en otras partes del Antiguo Testamento.
Aun siendo una mención breve, el versículo tiene un propósito claro: mostrar que el poder del SEÑOR alcanza incluso a los pueblos más distantes y nómadas, capaces de temblar ante la simple cercanía de Dios.
