El 2 de junio de 2026, Alayan Johnson, un joven conductor de mototaxi cristiano de 22 años en Punyab, Pakistán, fue baleado por policías que lo confundieron con un sospechoso buscado. El incidente expone una realidad rutinaria: los miembros de la minoría cristiana en Pakistán están sujetos no solo a la violencia de grupos extremistas civiles, sino también al abuso desproporcionado de las propias fuerzas de seguridad del Estado. Después de ser baleado, Alayan aún enfrentó presión policial para retirar la denuncia y cerrar el caso sin investigación.
Pakistán es uno de los países más peligrosos del mundo para los cristianos, que representan apenas cerca del 1,6 % de la población. Las leyes de blasfemia, entre las más severas del mundo, se usan con frecuencia como arma contra los cristianos en disputas personales, comerciales o de tierras. Una acusación de blasfemia, aun sin evidencias, puede resultar en linchamiento público, prisión indefinida y pena de muerte. La HRWF (Human Rights Without Frontiers) registró en junio de 2026 múltiples casos de violencia, asesinatos y abuso policial dirigidos a cristianos en el país.
La vulnerabilidad de jóvenes cristianos como Alayan es sistémica: sin representación política significativa, sin acceso a abogados de calidad y sin protección institucional eficaz, dependen casi por completo de organizaciones de la sociedad civil y de socios misioneros para tener acceso a alguna forma de apoyo legal. Barnabas Fund y otras organizaciones trabajan activamente para financiar la defensa jurídica y el apoyo a familias de cristianos injustamente encarcelados o atacados en Pakistán.
Ora por la recuperación física de Alayan Johnson y por la valentía de su familia para buscar justicia a pesar de las intimidaciones policiales. Intercede por los abogados y defensores que trabajan para proteger a los cristianos acusados injustamente en Pakistán, para que Dios les dé sabiduría y los proteja de represalias. Ora para que el sistema judicial paquistaní sea reformado y que las leyes de blasfemia dejen de ser instrumentos de persecución religiosa. Pide al Señor que su Iglesia en Pakistán florezca a pesar de todas las adversidades.


