Años después de la invasión rusa a gran escala, muchos niños ucranianos siguen cargando con el peso de la guerra. Las noches no significan camas cómodas, sino dormir en pasillos o sótanos al sonido de las sirenas de ataque aéreo. Para estos niños, Slavic Gospel Association (SGA) está organizando campamentos bíblicos de verano que ofrecen algo cada vez más escaso: paz. Las iglesias ucranianas crean estos refugios para niños que crecen sin saber lo que es una noche tranquila.
Eric Mock, de SGA, describe la realidad de estos niños: "Muchos de ellos crecen oyendo sirenas de ataque aéreo casi todas las noches. A menudo están sin su padre, que está luchando en el frente o trabajando en otro lugar para mantener a la familia". Los campamentos tienen distintos formatos, pero todos comparten el mismo objetivo: llevar el evangelio a los niños y a sus familias.
El impacto espiritual va mucho más allá de un respiro temporal. "A estos niños, que han sufrido los estragos de la guerra, se les lleva a un entorno que parece lleno de luz. No solo escuchan el mensaje del evangelio, también ven el evangelio en acción", cuenta Mock. Familias enteras están recibiendo el evangelio a través de los niños que regresan transformados de los campamentos.
Ora por los niños ucranianos que participarán en los campamentos bíblicos de este verano. Pide a Dios que atraiga a familias enteras a la fe en Jesús. Ora para que las iglesias ucranianas sigan reflejando la esperanza de Cristo en medio de las dificultades de la guerra y para que surja una nueva generación de creyentes que ilumine sus comunidades.

