¿Quién no ha dejado alguna vez de lado una tarea importante, diciéndose que todavía no era el momento adecuado? La vida de Hageo habla directamente a ese hábito tan humano de postergar lo que realmente importa.
Hageo era uno de los judíos que habían regresado del exilio babilónico a Jerusalén. El templo, destruido por Nabucodonosor, debía ser reconstruido, y la obra incluso había comenzado, pero fue abandonada en medio de dificultades. Pasaron cerca de dieciséis años, y las ruinas seguían allí, mientras el pueblo cuidaba de sus propias casas.
En el segundo año del rey Darío de Persia, Dios envió a Hageo con una pregunta incómoda: ¿es momento de que ustedes vivan en casas revestidas de madera, mientras esta casa sigue en ruinas? Él mostró que las malas cosechas y la escasez que sufría el pueblo tenían una raíz espiritual: el abandono de la obra de Dios (Hageo 1:1-11).
La respuesta fue rápida. Veintitrés días después del primer mensaje, Zorobabel, el gobernador, Josué, el sumo sacerdote, y todo el pueblo volvieron al trabajo, animados por la palabra de Hageo: yo estoy con ustedes, dice el Señor (Hageo 1:12-15).
Un mes después, frente a un templo que parecía pequeño y modesto en comparación con el anterior, Hageo profetizó algo sorprendente: la gloria de esa nueva casa sería mayor que la de la anterior (Hageo 2:1-9). Más tarde, profetizó también sobre la conmoción de las naciones y sobre el honor reservado a Zorobabel, una señal ligada al linaje que apuntaba al Mesías prometido (Hageo 2:20-23).
Cuatro años después de las profecías de Hageo, el templo fue finalmente concluido, en el reinado del propio Darío (Esd 6:15). Una obra abandonada por casi dos décadas fue terminada en pocos años, a partir de una predicación simple y directa.
La vida de Hageo recuerda que Dios se preocupa por las prioridades del corazón, no solo por planes religiosos guardados en un cajón. Antes de pedir bendición sobre la propia casa, vale la pregunta que él hizo a su pueblo: ¿qué, en la obra de Dios, está esperando por mí desde hace demasiado tiempo?